TODO EMPEZÓ EN MÁLAGA

No hay duda que la auditoría es un sector clave para que la información financiera responda a la transparencia que la sociedad reclama.Y esa exigencia ha sido uno de los puntos de partida en el  XXIII Congreso Nacional del ICJCE que se ha celebrado en Málaga.

Allí hemos debatido sobre el presente y el futuro de la auditoría en nuestro país, pero no de forma endogámica sino buscando las respuestas y soluciones adecuadas a los problemas de un sector que es fundamental para generar confianza sobre nuestra economía, promover la inversión y con ello, conseguir una mayor competitividad y generar también empleo.

¿Conclusiones? Las ha habido. Y podría destacar dos: la primera, la apertura del diálogo con el nuevo Gobierno para hacer viable la malquerida Ley de Auditoría; y la segunda, la propuesta del “supervisor Independiente”.

Lo que se demanda es un supervisor independiente, formado por expertos independientes con dilata experiencia en auditoría de cuentas que funcione en la línea que ya actualmente lo hacen otros organismos reguladores independientes ,como la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV) o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Demanda compartida por las organizaciones internacionales que representan al sector (IFAC, FEE) que exigen organismos reguladores nacionales independientes .

Todos los debates sectoriales son positivos y el de Málaga lo ha sido ampliamente. Porque también hemos coincidido en la necesidad de mejora de la imagen del auditor, la importancia de la auditoría del sector público y en un debate abierto con el Gobierno para la búsqueda de una solución a todos aquellos problemas que nos plantea la nueva Ley de Auditoría.

Esperemos que todo lo que empezó en Málaga nos conduzca a un futuro mejor para la auditoría, que será un presente mejor para la economía española.